Juan 8:12
Jesús es la Luz y es contrario a las tinieblas, no tiene nada que ver con las tinieblas, 1ª Juan 1:5.
Jesús no quiere que andemos en tinieblas; es la Luz de tu vida, de tal manera que si le sigues no andas en tinieblas.
Al seguir a Jesús podemos no andar en tinieblas porque él ha vencido a las tinieblas, Juan 1:4,5.
Jesús nos explica las consecuencias de andar en tinieblas:
Juan 12:35. Andar en tinieblas impide que yo sepa a dónde voy.
Andar en tinieblas no me ayuda a saber qué camino es el mío. Andar en tinieblas me puede inducir al error, a escoger un camino que no es el correcto.
Juan 11:9,10. Andar en tinieblas me hace tropezar en mi camino.
Andar en tinieblas me dificulta el camino; me causa retrasos en el camino, me hace consumir más recursos de los necesarios. Los tropiezos me causan daños.
Andar en luz tiene que ver con seguir a Jesús; y Jesús también nos enseña que significa seguirle:
Juan 12:36,46. Seguir a Jesús y andar en su Luz tiene que ver con creerle. Creerle me hace hijo de luz, o sea hijo de Dios. Creerle me quita de estar bajo el dominio de las tinieblas; es decir me traslada del reino del diablo (de estar bajo su gobierno) al reino de Jesús (a estar bajo su gobierno), Colosenses 1:13.
Creer a Jesús me coloca en la posición para no ser afectado por las tinieblas.
Juan 12:47 y Salmo 119:105. Seguir a Jesús y andar en su Luz tiene que ver con obedecer su palabra.
Cuando creo a Jesús, él me pone en la posición de victoria sobre las tinieblas. Ahora yo camino en esa victoria obedeciendo su palabra. Su palabra alumbrará mi camino para saber por dónde ir y para no tropezar.
Entonces podemos decir que todo lo que viene a mi vida para dañar mi fe en Jesucristo y todo lo que viene a mi vida para impedir que obedezca su palabra, viene del mundo de las tinieblas.
Veamos con un poco más de profundidad qué significa andar en tinieblas.
Cuando ponemos atención a los siguientes versículos bíblicos entendemos que tinieblas tienen que ver con el diablo, Colosenses 1:13; 2ª Timoteo 2:25,26; Efesios 2:1-3.
Cuando ponemos atención a lo que dice Efesios 5:1-18 entendemos que tinieblas tienen que ver con pecado (ver Romanos 13:12-14; 1ª Juan 2:9-11).
Cuidémonos de las tinieblas que llegan a nuestra vida, Mateo 6:22,23. El ojo representa nuestros sentidos, que son por donde lo que viene de fuera entra a nosotros.
Por tanto andemos en luz y no en tinieblas, cuidándonos de todo lo que tiene que ver con el diablo y el pecado. Nos cuidamos por la fe en Jesús y pidiendo ayuda al Espíritu Santo. Y usemos las armas que nos provee el Señor para luchar contra las tinieblas como nos enseña Romanos 13:12; armas que tenemos en Efesios 6:10-18.
Y si caemos en pecado, es decir permitimos ciertas tinieblas en nuestras vidas, entonces podemos recurrir a la confesión y arrepentimiento de forma honesta y ser entonces limpiados por la sangre de Jesús, 1ª Juan 1:7-9.
