No solo de pan

Bienvenido a mi blog. De forma sencilla puedo decirte que para mí Jesucristo es la vida. Siempre le estaré agradecido por el día en que llegó a mi vida y me ayudó a creerle. Cada día encuentro en la oración y en sus enseñanzas aliento y dirección. Sé que un día estaré con él para siempre en el cielo. Espero que encuentres en las palabras que escribo inspiración para creerle y seguirle.

  • Leer más: BUSCADME Y VIVIREIS

    Amós 5:4

    Con esta palabra, por medio del profeta Amós, Dios nos está dando una promesa, hay vida de Dios para quien le busca. La vida que Dios da se recibe cuando se busca a Dios. Sin búsqueda de Dios no hay vida de Dios.
    Y la vida de Dios es necesaria e imprescindible, porque la vida del hombre se daña y al final se apaga. Sufrimos y al final morimos. ¡Cuánto necesitamos la vida que Dios da! No es una elección, es una necesidad.
    Nada llena en esta vida como nos llena Dios, por esto la principal búsqueda tiene que ser de Dios, Isaías 55. Por esto vino Jesús a la tierra, para darnos vida en abundancia, Juan 10:10.

    La vida eterna que Dios regala al hombre se recibe cuando se le busca: Juan 3:16. La vida en el Espíritu de Dios, la vida abundante, los ríos de aguas vivas, se reciben cuando se busca a Dios: Juan 7:37.

    Dios cumple su promesa de dar vida y vida abundante cuando se le busca, y él prometió que le podríamos encontrar, Jeremías 29:13. ¡Dios busca gente que le busque! Porque separados de él nada podemos. Pero no es una búsqueda de cualquier manera. Es una búsqueda de todo corazón. Sólo busca intensamente, de todo corazón, aquel que tiene necesidad, Salmo 42:1,2. Aquel que se sabe indefenso sin Dios, aquel que se sabe incompetente sin Dios, aquel que se sabe indigente (sin recursos) sin Dios.
    Estos son los que buscan a Dios.

    Búsqueda es fe. Y sin fe es imposible agradar a Dios, pero con fe en Dios todo es posible.
    Pero Dios a prometido que le encontraremos y que tendrá de nosotros misericordia, Isaías 55:1-3.

  • Leer más: EL ESPÍRITU QUE NOS AYUDA

    Efesios 5:15-18

    Los tiempos son malos. No es fácil la vida del creyente y seguidor de Jesucristo. Se enfrenta a sus propias debilidades y a la presión de un mundo que por causa del pecado vive influenciado por el maligno. Nuestra seguridad está en la victoria de Jesucristo (Juan 16:33).

    El Espíritu Santo quiere llenarnos vez tras vez para ser nuestra ayuda poderosa para vivir en estos tiempos malos. Especialmente nos ayudará a cuidar nuestra forma de vivir y a entender la voluntad de Dios para nuestra vida.

    Con su ayuda podremos ir cambiando, nuestra forma de pensar y nuestra forma de vivir, y amoldar nuestra vida a su voluntad perfecta, Romanos 12:1,2. De esta manera andaremos en el Espíritu, conforme a su guía y no a la guía de la carne, aprovechando cada oportunidad para dar fruto, aun cuando podamos estar pasando por momentos críticos.
    Es en el poder del Espíritu Santo que podremos combatir y vencer nuestras propias debilidades que permiten que nuestra vida siga teniendo por fruto las obras de la carne, Romanos 8:13.

    Necesitamos ser llenos del Espíritu Santo.

  • Leer más: IMPERFECTOS PERO AMADOS

    Marcos 10:17-22; Juan 3:16

    Imperfecto e incompleto pero Jesús me ama como soy. Y me perdona cuando fallo.

    Es verdad que él quiere cambiar en mí lo que me hace tropezar y me hace daño, pero me tiene paciencia. Me sabe esperar cuando no entiendo y cuando no puedo.
    Siempre me ayudará a levantarme cuando he caído, y si le pido ayuda me la dará para superar mis propias debilidades. JESÚS ME AMA.

    Él tiene un plan para mí, ha diseñado un camino para que lo recorra a su lado, pero me deja ser libre y respeta mis decisiones, aunque sabe que algunas no son buenas.
    Siempre me ofrece, en toda decisión y encrucijada, su consejo, su palabra, para que me alumbre. Con ella puedo construir mi vida de forma segura.
    Su verdad me hace verdaderamente libre. JESÚS ME AMA.

    Siempre estará a mi lado aun cuando a veces no tomo conciencia de ello.
    Y aún en las tormentas de la vida, me sigue amando, y sigue viniendo en mi barco, él no me desampara. JESÚS ME AMA.

    Quiero tener una confianza más sencilla en él, con menos dudas y menos quejas. Pero él me acepta como soy, me perdona. Eso sí, tengo la seguridad de que me llevará a buen puerto para QUE LE VEA ALLÍ EN EL CIELO. JESÚS ME AMA.

    Jesús me ama. Y por todo lo que eso supone, espera que yo le crea y que le ame. Jesús me ama. Y por eso también me propone cambios.

  • Leer más: JESÚS ES LA PALABRA QUE ME SOSTIENE

    Juan 1:1-3; Hebreos 1:3

    Jesucristo es la Palabra de Dios. Por él todo ha sido creado y por él todo subsiste. Y todo es para él, en él todo cumple su verdadero propósito, Romanos 11:36. Su palabra se cumple, Mateo 24:35. Jesucristo es la Verdad, Juan 14:6.

    Jesucristo, la Palabra, llega a mí y me da la nueva vida. Y por su palabra se sostiene mi nueva vida, Mateo 7:24,25. Cuando me alimento de su palabra soy fortalecido, Mateo 4:4. Cuando creo su palabra, camino siendo verdaderamente libre, Juan 8:32. Su palabra tiene la capacidad de sanar mi vida, Mateo 8:8,13. Por su palabra soy enseñado y guiado, es mi consejo seguro, Juan 16:13.

    Necesito su palabra para ver a Jesús conmigo y haciendo su obra en mi diario vivir, de lo contrario mis ojos estarán velados y no le verán, Lucas 24:32,16. Su palabra quita la venda de mis ojos, quita todo lo que nubla mi entendimiento y me enseña, Lucas 24:27; quita las dudas, Lucas 24:21; y quita la incredulidad Lucas 24:22,23. Su palabra arderá en mi interior para que no pierda la fe, Lucas 24:32, y no prevalezcan en mi las tinieblas,
    Juan 1:4,5. Su palabra me mantiene en el camino de la voluntad del Señor para mi vida, Lucas 24:33.