Ezequiel 37:1-14
Esta palabra del profeta Ezequiel es una imagen reveladora, un cuadro profético de la hermosa obra de Dios.
El vers. 11 muestra el estado del pueblo de Dios, así están y así ellos declaran que están. Pero bien distinto es el estado al que Dios quiere llevar a su pueblo: Dios está dando aliento de vida. Por la acción soberana y todopoderosa de su Espíritu, está devolviendo vida a lo que estaba muerto.
Los poderosos ríos de agua viva del Espíritu regarán la tierra seca y la harán reverdecer, devolverán vida: Isaías 44:1-4. Y no solamente vida, sino que es una obra que nos equipa, nos prepara, nos lleva hacia la utilidad. Es formar “un ejército”, es ese cuerpo preparado para conquistar.
No importa el estado de sequedad, importa que es la poderosa obra que Dios hace: Job 14:7-9. No importa el estado de frialdad, sequedad o desintegración, si se busca a Dios, él lo hará: Isaías 41:17-20. Dios está buscando un pueblo que crea su Palabra: Isaías 66:2. Un pueblo de fe, de respeto y obediencia a su palabra.
Pero la palabra de Ezequiel es también una poderosa imagen de lo que Dios va a hacer por medio de un pueblo lleno de su Espíritu: Hechos 2: 17,21.
