No solo de pan

Bienvenido a mi blog. De forma sencilla puedo decirte que para mí Jesucristo es la vida. Siempre le estaré agradecido por el día en que llegó a mi vida y me ayudó a creerle. Cada día encuentro en la oración y en sus enseñanzas aliento y dirección. Sé que un día estaré con él para siempre en el cielo. Espero que encuentres en las palabras que escribo inspiración para creerle y seguirle.

  • Leer más: VIVIFICADOS

    Isaías 57:14,15

    Dios es el Alto; nadie ni nada mayor, ni grande, ni poderoso que él en todos los aspectos. Todo es inferior y por debajo de quien ha creado todo y solo por él tiene existencia.
    Es el Sublime; nadie, ni nada más precioso que él, ni nadie hacedor de maravillas, aun desde la nada, sino él. Suya es la hermosura y la belleza. Y todo lo que hace es buen en gran manera.
    Dios habita la eternidad porque es Siempre Eterno, increado y auto existente; Él Es, es la esencia, la identidad, la plenitud y la vida.
    Su nombre es Santo; es perfecto, la Verdad, la Justicia, el Bien. Inmutable, no cambia. En él no hay mentira ni error, ni maldad. Siempre y totalmente confiable. Santo en esa exclusiva santidad de Dios que es a la vez Amor y en él se dan la Justicia y Misericordia.

    Cómo llegaran nuestras oraciones; cómo llegaran nuestra alabanza y gratitud, cómo llegará nuestra ofrenda y cómo nuestro servicio dará fruto para el Señor.
    Limpiemos el camino y quitemos los tropiezos.
    Esto será en quebranto y humildad interior, de corazón. No será de otra forma, por excelente que nos compongamos externamente.

    El humilde. Que reconoce la preeminencia de Dios absolutamente y siempre, en todo; abre su corazón totalmente en honestidad, y se entrega en obediencia y servidumbre.
    El quebrantado. Que reconoce la presión y necesidad; y en dependencia del que ama y todo lo puede, le busca con prioridad y en confianza.

    Y Dios que quiere y puede, vivificará nuestras vidas. Ese es su deseo.
    Fortalecer nuestro ánimo; levantarnos si hemos caído; restaurar lo que haya sido dañado.

  • Leer más: PREPARAD EL CAMINO AL SEÑOR

    Lucas 3:4-6

    Preparamos el camino al Salvador y a su salvación. Deseamos que se produzca la salvación de Dios. Pero también deseamos la comunión con el Salvador y su buena obra en nosotros los que creemos.

    Preparamos el camino:
    Oramos por salvación. Oramos por que se dé a conocer el Señor. Oramos que manifieste su poder.
    No endurecemos nuestros corazones al recibir su palabra. Echamos de nosotros todo pensamiento contrario a su palabra. Dejamos que la palabra de Dios cambie nuestra forma de pensar.
    Quitamos todo obstáculo que pueda impedir que se produzca su obra.
    Arrepentimiento. Renunciamos al pecado y al peso que nos impiden caminar conforme a la voluntad del Señor, Hebreos 12: 1. Cambiamos nuestra forma de vivir.
    Nos disponemos para servirle.

    Hechos 9:31. Preparemos el camino del Señor, colaboremos con el Señor, andemos en el temor del Señor para que él edifique su iglesia contando con nosotros.
    Del mismo Señor Jesús Isaías dijo que se deleitaba en el temor del Señor, Isaías 11:3.
    El cristiano se ocupa de su salvación con temor y temblor (Filipenses 2:12); y vive su vida aquí como un peregrino con temor reverente (1 Pedro 1:17). Vivir en el temor del Señor nos asegura su misericordia, Lucas 1: 50.

  • Leer más: ATENTOS AL SEÑOR

    1ª Tesalonicenses 5:2,4-6,11

    Los creyentes en Jesucristo sabemos que en cualquier momento partimos con el Señor. Porque somos peregrinos en la vida en esta tierra y nuestra verdadera patria es el cielo, 1ª Pedro 2:11; Filipenses 3:20. Bien sea porque morimos o bien porque el Señor viene. Por eso vivimos atentos y animándonos unos a otros.

    Primero atentos a nosotros mismos, cuidando nuestra salvación con temor y temblor (Filipenses 2:12), para mantenernos firmes y no caer (1ª Corintios 10:12).

    Segundo atentos a nuestros hermanos en la fe para animarlos a perseverar hasta el fin en el camino de salvación (Gálatas 6:1,2).

    Tercero atentos a otros que tienen interés en nuestra fe para conducirlos a Jesucristo (1ª Pedro 3:15).

  • Leer más: COLABORADORES EXITOSOS

    1ª Tesalonicenses 1:5. Hechos 6:8,10. Hechos 10:38. 1ª Corintios 2:4.

    El servidor de Dios (colaborador de Dios), convencido del mensaje necesario y poderoso que porta, predica palabra dada por Dios con la sabiduría que le da el Espíritu Santo y no con sabiduría humana. Siendo sabiduría de Dios es un mensaje sencillo que se puede entender y produce certeza y convicción en el que escucha. Reconoce sus limitaciones y no depende de sí mismo sino del mensaje y del Espíritu.

    Le acompaña el poder de Dios haciendo milagros, entre ellos liberaciones de quienes sufren bajo el poder del diablo.
    Ministra para el bien de la gente con demostración del Espíritu, manifestación del Espíritu, siendo usado con los dones del Espíritu Santo.
    Se produce salvación entre los no convertidos a Cristo pero también transformación en los creyentes, siendo esto evidencia de que ha ministrado el Espíritu Santo.