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Poder dado a los hombres

 Mateo 9:1-8 Hay poder por la fe en Jesucristo. Poder divino disponible para la vida del hombre. Dios es el Todopoderoso. Por la fe en Jesucristo somos hechos hijos de Dios, hijos del Todopoderoso. Y también somos hechos herederos. Dios otorga su poder en nuestra necesidad como un favor, es lo que llamamos Gracia de Dios. 2ª Corintios 12: 9, 10 . No lo hemos merecido, pero Dios lo concede. Su poder es suficiente para nuestra necesidad:  en las necesidades básicas, Filipenses 4: 13 . en las debilidades: pecado y enfermedad, Santiago 5: 15 . en la tentación, 1ª Corintios 10: 13 . en la firmeza de la fe, Efesios 3: 16, 17 . en la batalla espiritual, Efesios 6: 10-13 . en testificar del Salvador, Hechos 1:8 . Mateo 9: 9-13 . Jesús ha venido para limpiar lo sucio, enderezar lo torcido, sanar lo enfermo, iluminar lo oscuro, guiar lo perdido, recuperar lo inservible. Jesús tiene misericordia de aquel que está en necesidad. Pablo pidió, Santiago nos enseña que pidamos, el Señor Jesucr...

LUCHANDO CONTRA GIGANTES

 1º Samuel 17:45-47 El pueblo de Dios siempre se ha tenido que enfrentar a gigantes. Y la Iglesia siempre tendrá gigantes delante cuando trate de hacer avanzar el reino de Dios. La cuestión es cómo enfrentar los gigantes. Primero es tener comunión con Dios y estar dedicados a las tareas que él nos ha mandado a hacer. David vivía en comunión con Dios cuidando las ovejas de su padre. Allí aprendió a ser un adorador y a ser usado por Dios en el cuidado y defensa del rebaño. Segundo es Conocer a Dios. Conocer más las características de Dios que la de los gigantes que tenemos por delante. Tercero es Confiar en Dios. Confiar más en el poder de Dios que en los instrumentos, herramientas y armas que tenemos a nuestra disposición. Y aún, cuando esas armas nos las de Dios, confiar en que serán usadas por su mano y no tanto por la nuestra. Cuarto es Escuchar a Dios. No escuchar las voces a nuestro alrededor y mucho menos prestar atención a los gritos del gigante que vienen para atemorizarnos ...

VICTORIA

 Juan 16:33 En comunión con Jesús recibimos, en medio de las aflicciones, paz, es decir paciencia, fuerza en el alma y fe. Porque a pesar de que el mundo provoca las aflicciones, el mundo ya está vencido por Jesucristo. El Señor nos dará paciencia para soportar el sufrimiento porque todo tiene su tiempo y así no seremos presa del miedo. Nos dará ánimo, es decir la fuerza para continuar haciendo lo que debemos de hacer y así no seremos presa de la desesperanza. Y también fortalecerá nuestra fe para que confiemos en que él es justo y misericordioso y hará lo que tenga que hacer, y no caigamos en incredulidad. Todos los poderes que gobiernan este mundo han sido vencidos por Jesucristo. Por eso podemos resistir las presiones del diablo y huirá de nosotros, Santiago 4:7 . Job no pudo ser tocado en su alma por el diablo porque Dios no se lo permitió. Jesucristo ha venido a deshacer las obras del diablo. Podemos orar “líbranos del maligno”. Por eso podemos superar el temor a los hombres, ...

¡VAYAMOS!

 Hechos 11:20,21 Los que habían sido esparcidos por causa de la persecución portaban la unción del Espíritu Santo e iban predicando el evangelio, y la mano del Señor estaba con ellos y muchos se convertían. Si Dios nos ha ungido con el Espíritu Santo entonces vayamos predicando el evangelio y veremos la obra maravillosa del Señor. Si queremos ver la gloria de Dios busquemos la llenura del Espíritu Santo y prediquemos el evangelio. Cuando hay un pueblo dispuesto para el Señor, el Señor hará su maravillosa obra.

SABIDURÍA PARA RESISTIR

 Santiago 1: 12 La vida, por causa del pecado, se ha convertido en una prueba para el creyente en Jesucristo. El Señor Jesucristo nos enseñó que en este mundo tendríamos aflicciones ( Juan 16: 33 ) y el apóstol Pablo enseñó que pasando por los sufrimientos es que entraríamos al Reino de Dios ( Hechos 14: 22 ). Resistir la prueba, superar las dificultades de la vida sin abandonar la fe, nos llevará a recibir la corona de la vida. Las pruebas nos pueden ayudar a fortalecer nuestra fe y a madurar espiritualmente ( Santiago 1: 2-4 ). Tengamos cuidado porque los momentos de prueba pueden contener momentos de tentación ( Santiago 1: 12 ) que no vienen de Dios y vienen a presionarnos en nuestras áreas de debilidad para que caigamos en pecado y se genere muerte ( Santiago 1: 13-15 ). Pidamos a Dios sabiduría para saber gestionar estos momentos de prueba de tal manera que crezcamos en Cristo ( Santiago 1: 5 ). Así podremos experimentar vida plena ahora y luego vida eterna.

CUIDA TU SALVACIÓN

 Filipenses 2:12 No hay necesidad de Dios y no hay temor de Dios. Solo acudimos a Dios cuando le necesitamos, pero luego cuando tenemos el milagro nos olvidamos y no vivimos obedeciendo su palabra, ni vivimos trayendo honra a su Nombre. Debemos de cuidar nuestra salvación, nuestra relación con Dios, con diligencia, empeño, con respeto, reverencia, veneración. Debemos poner entendimiento en lo que significa haber sido salvos y mostrar con nuestra vida que verdaderamente hemos sido salvos. Así es como vivía la primera iglesia, Hechos 9: 31 . ¡Andemos en el temor del Señor!

DIOS NOS HABLA PARA VIVIFICARNOS

 Mateo 13:9-23 La palabra del Señor es enviada para ser recibida por nosotros y que produzca, produzca salvación. El Señor nos habla para que nos volvamos a él y sanarnos por completo, alma, cuerpo y espíritu. Envía su palabra para que produzca en nosotros su voluntad, que es lo perfecto y lo bueno. ¡Dios nos habla para vivificarnos! Jesús dijo: “el que tiene oídos para oír, oiga.” . Cada palabra que el Señor nos da es una oportunidad para ser vivificados, Eclesiastés 9:11 , Salmo 119:25 . Por esto el primer llamamiento que nos hace por su palabra es volvernos a él. De nuestra forma de pensar, actuar y vivir, a la suya. Es volvernos a su voluntad, a su palabra, es recibir su palabra. El marco adecuado para recibir la palabra es prestarle atención y poner entendimiento; y luego disponernos para creerla y obedecerla. En primer lugar se trata de no ofrecer rechazo, “viendo no ven, y oyendo no oyen” Mateo 13:13 ; y mostrar interés, dar valor, a lo que se está recibiendo; es dar cabida ...