No solo de pan

Bienvenido a mi blog. De forma sencilla puedo decirte que para mí Jesucristo es la vida. Siempre le estaré agradecido por el día en que llegó a mi vida y me ayudó a creerle. Cada día encuentro en la oración y en sus enseñanzas aliento y dirección. Sé que un día estaré con él para siempre en el cielo. Espero que encuentres en las palabras que escribo inspiración para creerle y seguirle.

  • Leer más: JESUCRISTO ES EL SEÑOR

    Juan 13:13

    El verdadero creyente en Jesucristo no sólo lo proclama como Salvador, sino que vive haciendo de Jesús el Señor de toda su vida. Jesucristo es Dios. Jesucristo es Dueño de la humanidad, por ser su Creador y también por ser su Salvador. Jesucristo es Dueño del mundo espiritual, los ángeles le adoran y a los demonios venció. Sentado está en el trono a la diestra del poder de Dios. ¡Todo está sujeto bajo sus pies!

    El mundo natural le obedece. El caso de la higuera que se seca y otros pasajes como cuando el mar de galilea en tempestad le obedece y se calma.

    El mundo espiritual le obedece. El mundo espiritual de maldad se sujeta a la autoridad de Jesús, por ejemplo el caso del muchacho endemoniado que fue liberado por Jesús.

    Las enfermedades y la muerte se sujetan al Señor Jesús. El Señor Jesús habló a enfermos y sanaron y aún a muertos y resucitaron.

    Haciendo la voluntad de nuestro Señor. Cuando Jesús es mi Señor, entonces yo no puedo hacer con mi vida lo que quiero. Jesús me bendice, pero debo preguntar a mi Señor qué hacer con todas las áreas de mi vida.

    Teniendo tiempo para estar con Jesús por medio de la oración.
    Entreguemos el área de nuestro tiempo a Jesús, para que cada día podamos dedicar un tiempo a la oración y a la Biblia, y estando en su presencia podamos preguntar qué hacer con nuestra vida y recursos que él nos ha dado.

  • Leer más: JESÚS ES EL ÚNICO SALVADOR

    Aquí os dejo el PDF para que os podáis descargar el mensaje. Bendiciones.

  • Leer más: DE TODO CORAZÓN

    Lucas 21:4

    ¡Señor, ayúdanos a vivir nuestra fe en ti de todo corazón, de forma auténtica. Ayúdanos a no darte lo que nos sobra. Ayúdanos a darte el mejor de nuestros tiempos, la mejor de nuestras fuerzas, poner a tu disposición nuestro talento!

    La fe vivida de todo corazón es la que maravilla a Jesús, Lucas 21:3.
    Son los sacrificios hechos desde hacer todo lo que se puede, sin escatimar nada de lo que tenemos los que agradan al Señor.

    1ª Samuel 16:7. Dios mira el corazón. No mira lo exterior. No mira tu fuerza, no mira tu capacitación, no mira tus riquezas. Dios mira el deseo que tienes por él, el deseo de santidad, el celo por su Nombre y por su reino

    Dios está mirando el corazón para prepararlo para que lo obedezcamos, Hechos 10:22. Un corazón así será usado por Dios para afectar a los que nos rodean: Hechos 10:36.

  • Leer más: EL SEÑOR ESPERA FRUTO

    Lucas 20:10

    El Señor espera de nosotros que demos fruto.

    Si edificamos nuestra vida en él (20:17), que es el fundamento, que es la vid verdadera, daremos fruto.
    Si no damos fruto, los talentos recibidos, las capacidades recibidas, serán quitadas y dadas a otros (Mateo 21:43).

    Pero el Señor nos da otra oportunidad para dar fruto, y con la oportunidad nos bendice para que no nos falte lo necesario para dar fruto, Lucas 13:8,9.

    Tenemos que abrir nuestro entendimiento a la voluntad de Dios para no salir perdiendo, Isaías 5:13. Es tiempo de renovar el entendimiento para andar en la voluntad del Señor, Romanos 12:2.

  • Leer más: LA DISCIPLINA DEL PERDÓN

    Aquí os dejo el PDF para que os podáis descargar la enseñanza. Bendiciones.

  • Leer más: FUEGO NECESARIO

    Mateo 3:11

    Este fuego no es un fuego que quema, consume, destruye y quita de en medio, sino un fuego que lleva al fruto, construye; no consume la vida sino que la completa, la lleva a la plenitud. Un fuego que no nos corta sino que nos mantiene unidos a la fuente de vida.

    Este fuego viene cuando nos arrepentimos, es decir nos volvemos a Dios de verdad. Es el fuego de Dios que él enciende y hace arder con poder en nuestra vida.

    Este fuego se mantiene y aviva con la comunión con Dios (Levítico 6:12,13).

    No nos engañemos, este fuego es totalmente necesario, por eso hay que avivarlo, 2ª Timoteo 1:6; Juan 5:35.