Amós 5:4
Con esta palabra, por medio del profeta Amós, Dios nos está dando una promesa, hay vida de Dios para quien le busca. La vida que Dios da se recibe cuando se busca a Dios. Sin búsqueda de Dios no hay vida de Dios.
Y la vida de Dios es necesaria e imprescindible, porque la vida del hombre se daña y al final se apaga. Sufrimos y al final morimos. ¡Cuánto necesitamos la vida que Dios da! No es una elección, es una necesidad.
Nada llena en esta vida como nos llena Dios, por esto la principal búsqueda tiene que ser de Dios, Isaías 55. Por esto vino Jesús a la tierra, para darnos vida en abundancia, Juan 10:10.
La vida eterna que Dios regala al hombre se recibe cuando se le busca: Juan 3:16. La vida en el Espíritu de Dios, la vida abundante, los ríos de aguas vivas, se reciben cuando se busca a Dios: Juan 7:37.
Dios cumple su promesa de dar vida y vida abundante cuando se le busca, y él prometió que le podríamos encontrar, Jeremías 29:13. ¡Dios busca gente que le busque! Porque separados de él nada podemos. Pero no es una búsqueda de cualquier manera. Es una búsqueda de todo corazón. Sólo busca intensamente, de todo corazón, aquel que tiene necesidad, Salmo 42:1,2. Aquel que se sabe indefenso sin Dios, aquel que se sabe incompetente sin Dios, aquel que se sabe indigente (sin recursos) sin Dios.
Estos son los que buscan a Dios.
Búsqueda es fe. Y sin fe es imposible agradar a Dios, pero con fe en Dios todo es posible.
Pero Dios a prometido que le encontraremos y que tendrá de nosotros misericordia, Isaías 55:1-3.
