Asentados en Jesucristo
Mateo 4:13, 16
Donde Jesús habita, donde Jesús vive, resplandece la luz. Las tinieblas no prevalecen contra la luz (Juan 1:5). Pero donde no está Jesús las tinieblas prevalecen.
Es necesario estar asentados en Jesucristo, para permanecer en su luz y que las tinieblas no prevalezcan en nosotros, para no estar asentados en tinieblas, para no estar asentados en sombra de muerte.
Estar asentado significa permanecer, ser estable. Es obrar juiciosamente, con reflexión y sensatez.
Estar asentado en Jesucristo es:
Uno. Permanecer en nuestra fe y relación en Jesucristo, no abandonar nuestra fe y relación. Es hacer de Jesucristo nuestra base, nuestro cimiento; echar raíces en Jesucristo.
Dos. Obrar, conducirnos, edificar, conforme a su palabra.
Si estamos asentados en Jesucristo entonces las obras de las tinieblas no tendrán efecto en nosotros. La muerte arrojará su sombra (pesado yugo, escasez, esclavitud, aflicción, angustia, tristeza) sobre nosotros pero no podrá caer sobre nosotros. Esto es una garantía que tenemos en Jesucristo porque él ha vencido, Juan 16:33, y nosotros también vencemos, 1ª Juan 5:5.
Si nosotros permanecemos en Jesucristo, su Espíritu Santo se asentará sobre nosotros, Mateo 3:16; Hechos 2:3,4. El Espíritu Santo pudrirá todo yugo, Isaías 9:2,4 y 10:27.