CONOZCAMOS SU VOLUNTAD
Mateo 6:10
El Señor Jesucristo enseñó a sus discípulos que su mayor necesidad era hacer la voluntad de su Padre que le envió. Les decía que tenía una comida que ellos no tenían porque para él su comida era terminar su tarea, la tarea que le había sido encomendada en el cielo desde la eternidad, esa era su prioridad, Juan 4:32-34.
El Señor Jesucristo nos enseña que oremos para que se haga su voluntad, para que tenga lugar su voluntad en nuestras vidas, en nosotros los que le creemos y le seguimos. Porque ésta tiene que ser también nuestra mayor necesidad, más que la comida, Mateo 6:33.
Su voluntad para nuestras vidas es su plan para nosotros, es lo mejor que nos puede ocurrir mientras vivimos como hijos, Juan 10:10; Romanos 12:2.
El apóstol Pablo ora para que los verdaderos creyentes en Jesucristo conozcan la voluntad de Dios, Colosenses, 1:9. Porque entiende y cree que la prioridad para el seguidor de Jesucristo es hacer su voluntad, vivir conforme a la voluntad del que los salvó. Si conocemos su voluntad entonces podremos vivir como corresponde a hijos de Dios, agradándole, creciendo espiritualmente, llevando fruto, Colosenses 1:10.
Y el apóstol Pablo no solo usa la oración como medio para conocer su voluntad, sino que también nos enseña que por medio de Jesucristo nos entreguemos para ser renovados en nuestra forma de pensar y seamos transformados y así comprobar esa perfecta y buena voluntad de Dios, Romanos 12:2. No solo es conocer sino comprobar, caminar en ella. Y para esto es necesaria la comunión íntima; necesitamos la oración y la transformación de nuestra vida.
Y el Señor no nos deja solos en esta tarea de conocer y andar en su voluntad, ha provisto de su potencia para que seamos fortalecidos, porque en nuestros propios recursos es imposible, Colosenses 1:11.