Jesús, Dios con nosotros
Isaías 43: 1-5
Es el deseo y la voluntad del corazón de Dios tener comunión con el hombre. Estar con él, mantener comunicación con él.
Es su principal anhelo que en nuestro corazón habite su presencia. Una presencia real, Dios está vivo y quiere estar cerca y en todo momento. Una presencia amorosa, Dios es amor y es santo, de él no viene el sufrimiento.
Una presencia poderosa, nada hay imposible para Dios y él quiere aconsejarnos, consolarnos, traernos sanidad y libertad, darnos nuevas fuerzas y ánimo.
Dios nos ama y quiere bendecirnos.
Su presencia y sus bendiciones son posibles para nosotros hoy por medio de Jesucristo: EL ES EMANUEL, DIOS CON NOSOTROS.
Por medio de su muerte Jesús ha perdonado nuestros pecados llevándolos a la cruz para que tengamos paz con Dios, seamos reconciliados con Dios que es Santo.
Por medio de su resurrección Jesús nos da a su Espíritu Santo (que es el Espíritu de Dios) para que esté con nosotros para siempre.
Por medio de su sufrimiento, sacrificio y muerte pagó el precio de nuestras bendiciones: vida eterna, nueva vida, sanidad, libertad, paz, gozo. 1ª Pedro 2:24,25.