NAVIDAD ES VICTORIA


 Mateo 1:18-25; Lucas 2:1-7

Navidad es la historia de la mayor de las victorias.
Es la historia de un nacimiento, vida y muerte victoriosas.

Es victoria en el nacimiento de Jesús porque nada ni nadie puedo impedirlo.
José tenía unas determinadas creencias y su religión no le permitía casarse con su desposada si estaba embarazada. Pero Dios intervino y habló a José en sueños y José y María pudieron estar juntos y el niño Jesús pudo nacer.
Tuvo lugar la victoria de Dios sobre la religión de los hombres.

Las circunstancias políticas y sociales obligaron a José y María a desplazarse y dejar su hogar para ir a un lugar lejano a tener a su hijo; sitio que no podía darles ningún tipo de cobertura, de protección. Pero Dios intervino y en medio del cobijo entre animales allí nació Jesús.
Tuvo lugar la victoria de Dios sobre las circunstancias externas y ajenas a José y María.

El odio y miedo de Herodes, ni sus crueles soldados, que mataron a todos los niños de la zona, pudieron acabar con la vida del niño Jesús que ya había nacido. Porque una vez más Dios intervino avisando a José para que se fueran de Belén.
Tuvo lugar la victoria de Dios sobre los odios de las personas.

Es victoria en la vida de Jesús.
Porque ni los odios a muerte de aquellos que no creían en él; ni las tentaciones a las que se vio sometido; ni el sufrimiento que tuvo que experimentar como cualquier ser humano; pudieron impedir que pudiera vivir sin cometer ningún tipo de maldad, teniendo misericordia de la gente y compartiendo la verdad de Dios.

Es victoria en la muerte.
Porque aunque Jesús murió clavado en una cruz, lo hizo, no por sus propios pecados, sino llevando todos los pecados de los seres humanos. Y resucitó para dar nuevas oportunidades, nueva vida, a los que le crean y se la pidan.

Si decides creer a Jesús, entonces nada ni nadie podrá impedir que en ti nazca todo lo que Dios tiene para darte.
Si decides creer a Jesús, entonces nada ni nadie podrá impedir que vivas la vida que Dios ha diseñado para ti.
Si decides creer a Jesús, entonces nada ni nadie podrá impedir que, cuando te toque partir de este mundo, seas librado de la perdición y te vayas con Jesús al cielo
Porque Jesús de Nazaret quien venció a este mundo, para que los que le creen también puedan vivir en victoria.

Victoria de la libertad, para vivir en rectitud sobre debilidades.
De la luz, para poder vivir con claridad de Dios en medio de tanta maldad.
De la verdad, para vivir en medio de tanta mentira y falsas enseñanzas de hombres.
De la misericordia para vivir amando en medio de tanto egoísmo y crueldad.
Del consuelo, el gozo y la paz para poder soportar y aún superar los sufrimientos de la vida.
De la fe, para poder vivir la salvación de Dios en medio de tanta religión y pensamientos de hombres.
Es victoria Sobre la incredulidad para poder creer en Jesús el Hijo de Dios, El Salvador, y poder nacer de nuevo como verdaderos hijos de Dios.
Es victoria sobre la desesperanza y el vacío, creyendo que después de la muerte tenemos vida en el cielo.

Navidad es victoria para los que creen en aquel que venció al mundo, para los que creen en Jesucristo.

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