ADORADORES
Juan 4:23-26
La adoración a Dios no va a depender del lugar donde se haga. No será en el monte Gerizim ni en el monte Sion, no será en Samaria ni en Judea. La adoración a Dios dependerá de que se haga con un corazón como a Dios agrada, la adoración en espíritu y en verdad. La verdadera adoración a Dios pasa por la fe en el Mesías.
La adoración verdadera será aquella que se haga desde un corazón que ha creído al Salvador y ha nacido de nuevo, ha recibido un nuevo espíritu. Y la adoración verdadera será aquella que se haga desde un corazón que se deja guiar por el Espíritu en la palabra del Salvador, conforme a su Verdad.
Los verdaderos adoradores son aquellos que por la fe en Jesucristo han nacido de nuevo por la obra de regeneración del Espíritu y viven en obediencia a su palabra, andan en el Espíritu. Solo el Espíritu Santo por medio de la fe en el Hijo nos lleva a dirigirnos a Dios como Padre, y eso es adoración.
Los verdaderos adoradores son aquellos cuyo corazón ama porque Dios es Amor. Los verdaderos adoradores son aquellos que aman la santidad, porque Dios es Santo.
Dios no está buscando lugares de adoración ni determinadas formas de adoración; Dios está buscando personas que le adoren.