¿CÓMO RESISTIR LOS ATAQUES?
1 Pedro 5:8,9
Es necesario que te posiciones y vivas en el entendimiento y la fe que impidan la obra del enemigo el diablo, que está buscando atentamente cómo devorarte, es decir cansarte, desgastarte, consumirte, dañarte, destruirte.
Puedes estar viviendo situaciones en las que no entiendes el porqué están sucediendo, cómo has llegado a tal punto.
Primero, antes de saber todos los porqué de lo que estás viviendo, debes entender y creer que Jesús ya te enseñó que desde que eres hijo de Dios tienes un enemigo; tu enemigo es homicida y mentiroso, Juan 8:44. Y que ha venido para robarte, matarte y si le fuera posible hacerte que abandones la fe para destruirte, Juan 10:10. No importa que lo ignores o decidas no trabajar contra él, ya es tu enemigo.
Segundo, tu enemigo tiene capacidad para hacer su tarea contra ti y aún tiene cierta legalidad para hacerla. Su legalidad se basa en hacer que tu peques, Santiago 1:13-15.
Jesús ha venido para darte vida en abundancia y darte buenas cosas y dones, Juan 10:10, Santiago 1:16,17. Mientras que el enemigo intentará que, o bien desperdicies las buenas cosas y mal uses esos dones, o intentará que se disipen, o te enseñará mentiras para que ni siquiera los pidas. Puede que esté dañando hoy tu futuro. Tu enemigo tiene muchas formas de dañarte, 1ª Juan 5:19.
Haces bien en estar alerta porque puede ser que todo aquello por lo que estás atravesando sea un ataque del enemigo. Pero no sucumbas a la necedad de atribuir todo lo que te pasa al enemigo y ya está. Haces bien en revisar tu vida para encontrar pecados y pesos que pueden estar dando lugar a la obra del diablo. Por esto el apóstol Pablo nos enseña enfáticamente que no demos lugar al diablo, Efesios 4:27.
El apóstol Pedro nos dice que seamos sobrios.
Esto nos enseña que pongamos todo nuestro entendimiento en mirar cómo estamos viviendo nuestra vida como hijos de Dios. Que alineemos nuestra vida con lo que enseña la Palabra de Dios (1ª Pedro 1:24-2:2), para no permitir en nuestra vida pecados que nos impidan correr bien y sin abandonar, la carrera que tenemos por delante, Hebreos 12:1.
Si encontramos pecados hay que confesarlos al Señor y pedirle perdón por ellos, quien nos perdonará y limpiará, 1ª Juan 1:9. Y tenemos que pedir la ayuda del Espíritu Santo (Romanos 8:13) para despojarnos y hacer morir esas obras de nuestra carne (Efesios 4:22-24).
El enemigo no parará de tentarnos para hacer lo que a Dios no le agrada que hagamos y a nosotros nos llevará esclavos, Juan 8:34; haciendo que nos perdamos la vida de verdadera libertad que el Padre tiene para darnos bajo su cobertura, Juan 8:35,36.
Puede que el enemigo ya haya comenzado su ataque contra ti con estratagemas de las que tú no te has apercibido y ya haya empezado a dañarte. No ignores sus maquinaciones, 2ª Corintios 2:11.
Pero el enemigo es muy sutil y también seduce para que añadamos pesos a nuestras vidas, que si bien no son pecados, son un enorme lastre en el caminar cristiano, al punto que pueden agotarnos y aún adormecernos y exponernos a tentaciones del enemigo que sí nos harán pecar, Hebreos 12:1.
El enemigo puede seducirnos haciéndonos creer que todas esas tareas que llenan nuestras vidas son el verdadero éxito, la verdadera felicidad; y realmente están poco a poco separándonos de Aquel que es la verdadera vida, Mateo 16:26. En muchas ocasiones los pesos que nos ponemos a nosotros mismos nos quitan las ganas de Dios y apagan nuestra fe y sin fe no podemos agradarle y recibir sus bendiciones, Hebreos 11:6.
El apóstol Pedro nos dice que velemos.
Primero nos enseña que llenemos nuestra vida de la Palabra de Dios y pongamos entendimiento en ella. Ahora nos dice que dediquemos tiempo a la oración. Jesús dijo a sus apóstoles “velad y orad para que no entréis en tentación” Mateo 26:41.
Es necesaria la oración, la comunión íntima con el Padre Celestial, para ser fortalecidos, y permanecer en su Palabra y en la fe, Efesios 3:14-17.
Es necesaria la oración para que permanezcamos despiertos espiritualmente. Una persona ebria o con sueño tiene disminuidos sus sentidos y reflejos. Si en esos momentos conduce un vehículo o manejas máquinas puedes estar a las puertas de un grave accidente.
Es necesaria la oración para no ser llenos de este mundo, que nos mantiene en un estado espiritual parecido al de estar ebrios, y ser llenos del Espíritu Santo.
Es necesaria la oración para llevar nuestra vida de hacer nuestra voluntad a hacer su voluntad que es perfecta, buena y agradable, Lucas 22:42.
Es totalmente necesario que nos dediquemos a la Palabra de Dios y a la oración para poder resistir los ataques del enemigo. Si estás viviendo momentos muy difíciles, que están haciendo daño a tu vida y no sabes qué está ocurriendo, puede que estés bajo un ataque del diablo. Mira si has abandonado o has quitado tiempo a tu relación con Dios.
Es en esa relación íntima con el Señor que nuestra fe es fortalecida y nos ponemos bajo la cobertura del Dios, nos sometemos a su voluntad, para poder resistir al diablo, Santiago 4:7. Porque al diablo no se le puede resistir con fuerzas humanas sino con fe, con la fe que viene de Aquel que le venció, Hebreos 12:2.
Como nos enseña Santiago 4:7, si nos sometemos a Dios y resistimos al diablo, éste huirá de nosotros, su ataque acabará y comenzará el proceso de restauración del Señor.
El Señor nos dice que nos ama, que no quiere el estado de sufrimiento en el que estamos, que tiene una buena obra para hacer en nosotros; pero nos dice que nos toca a nosotros someternos a él y resistir al enemigo. El Señor nos está enseñando que nosotros nos humillamos a él y él es quien nos levanta con poder, 1ª Pedro 5:6.
Entonces es cuando se cumple su palabra de que podemos echar sobre él nuestra ansiedad y él nos defiende, nos sana, nos liberta, nos provee, nos perdona, nos ayuda, ¡nos cuida!, 1ª Pedro 5:7.