CUIDA TU SALVACIÓN
Filipenses 2:12
No hay necesidad de Dios y no hay temor de Dios. Solo acudimos a Dios cuando le necesitamos, pero luego cuando tenemos el milagro nos olvidamos y no vivimos obedeciendo su palabra, ni vivimos trayendo honra a su Nombre.
Debemos de cuidar nuestra salvación, nuestra relación con Dios, con diligencia, empeño, con respeto, reverencia, veneración.
Debemos poner entendimiento en lo que significa haber sido salvos y mostrar con nuestra vida que verdaderamente hemos sido salvos.
Así es como vivía la primera iglesia, Hechos 9: 31.
¡Andemos en el temor del Señor!