NO LLENOS DEL MUNDO Y SI LLENOS DE DIOS
Jesucristo ha venido para darnos vida en abundancia, Juan 10:10.
Esta vida en abundancia está en él, Colosenses 3:3.
Es por esto que estamos llamados a vivir llenos de él y no llenos del mundo, para vivir la vida en la plenitud que solo él nos da, Efesios 5:18.
¿De qué estás llenando tu vida? o preguntado de otra forma ¿a qué estás dedicando la mayoría de tus recursos?
Para correr esta carrera de la fe con fortaleza, con verdadera plenitud de vida, tenemos que despojarnos del pecado y del peso, tenemos que ir vaciándonos de las cosas de este mundo, Hebreos 12:1.
Este mundo pretende estorbarnos, enredarnos y definitivamente amoldarnos, es decir pararnos en la carrera de la fe. Y nosotros tenemos que esforzarnos por no dejarnos amoldar y así vivir en la voluntad de Dios, Romanos 12:2.
Tenemos que esforzarnos, no es gratis ni es fácil.
Uno, El esfuerzo consiste primeramente en buscar de Dios, Colosenses 3:1,2.
Dos, consiste en entregar a Dios nuestra vida, ponerla a su disposición y no a disposición del mundo, Romanos 12:1.
Tres, consiste en no llenarnos del mundo, en no consumir el mundo, en ayunar del mundo, Hebreos 12:1; Colosenses 3:12; Efesios 4: 22.
Isaías 58:6,7 Nos enseña que tenemos que ayunar de ser como el mundo.
Y si queremos ejercer autoridad sobre este mundo que está bajo la influencia del maligno y hacer avanzar el reino de Dios, entonces no podemos estar llenos del mundo sino ayunar del mundo, Mateo 17:19-21.
¡Si queremos plenitud de vida, ver la manifestación del reino de Dios, ver milagros, tendremos que estar en comunión con Dios y vacíos del mundo pero llenos de Dios!